La firma electrónica avanzada es la más conveniente para la mayoría de casos de uso que se encuentran las empresas. Por un lado, el nivel de seguridad que ofrece es prácticamente idéntico al de la firma cualificada, además de que también permite identificar de forma única al firmante. Y por otro, es más fácil de usar, ya que no requiere ningún trámite presencial por parte del firmante.

 

En concreto, las principales ventajas de la firma electrónica avanzada respecto de la simple y la cualificada son las siguientes:

  • Respecto a la firma electrónica simple: la principal ventaja de la firma electrónica avanzada es la seguridad jurídica, ya que esta última permite identificar al firmante de forma única mientras que la simple no. Una firma electrónica simple es, por ejemplo, un checkbox o un código PIN. En estos dos casos, no hay garantías técnicas que puedan certificar que la persona que hace click en el check box o introduce el PIN es realmente quien dice que es.
  • Respecto a la firma electrónica cualificada: ésta se tiene que realizar en un dispositivo cualificado de creación de firmas, tal y como está estipulado en el Anexo II del Reglamento 910/2014. Por ello, la principal ventaja de la firma electrónica avanzada es que es mucho más fácil de usar, ya que no depende de ningún dispositivo específico para poder realizarse, ni de una acreditación en persona previa al uso de la firma.

 

Este nuevo reglamento entra en vigor el 1 de julio de 2016 — Reglamento nº 910/2014— que regula la identificación electrónica y que establece las pautas para los servicios de confianza relativos a las transacciones electrónicas.

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